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Bradley Barcola en el centro de la tormenta: Liverpool y Arsenal compiten por su fichaje

El futuro de Bradley Barcola ha dejado de ser un asunto interno de Paris Saint-Germain para convertirse en uno de los grandes focos del mercado. El extremo, que brilla en el Mundial con Francia y ya marcó en el debut de la selección de Didier Deschamps ante Senegal en el Grupo I, está en el punto de mira de Liverpool y Arsenal mientras su renovación con el club parisino se ha quedado congelada.

A sus 23 años, Barcola llega a este verano en el mejor momento de su corta carrera: 13 goles y 7 asistencias en 49 partidos la pasada temporada, pieza importante en la defensa de la Champions League y del título de Ligue 1 de PSG. En Francia ya se le considera uno de los jugadores más determinantes del campeonato y con techo de estrella mundial. Pero no todo encaja.

Un talento de élite… sin sitio en los grandes días

Luis Enrique le valora, el club le valora, pero la jerarquía pesa. En los partidos grandes, Barcola parte por detrás de Khvicha Kvaratskhelia en el orden de preferencias del técnico. Y ahí se abre la grieta.

El jugador empieza a contemplar seriamente un cambio de aires. PSG lo sabe y ha blindado su postura con una tasación contundente: 100 millones de euros. Una cifra que no asusta a la Premier League, donde Liverpool y Arsenal se han colocado en primera línea.

La renovación, en punto muerto

Fabrizio Romano, siempre muy cercano a los movimientos de mercado, ha dibujado un escenario claro: el nuevo contrato de Barcola con PSG está completamente detenido. No hay avances. No hay acercamientos.

Según su información, las conversaciones entre el club y el futbolista están “totalmente en standby”. Nada se mueve. Y cuando nada se mueve en verano, los grandes huelen la oportunidad.

Liverpool y Arsenal lo saben. PSG también. Por eso el caso Barcola se ha convertido en uno de los expedientes más vigilados de esta ventana de fichajes.

Liverpool insiste: de alternativa a obsesión

En Anfield, el nombre de Barcola no es nuevo. Romano recuerda que ya figuraba en la lista de objetivos en el verano de 2025 y sigue ahí en 2026. El interés no se ha enfriado; al contrario, se ha intensificado.

Liverpool ve en él una alternativa de máximo nivel a su objetivo prioritario, Yan Diomande, de RB Leipzig. El club inglés ya ha puesto sobre la mesa 100 millones de euros por el atacante del conjunto alemán, pero la respuesta ha sido contundente: Leipzig exige 148 millones. Casi inasumible, incluso para un gigante de la Premier.

Ahí es donde la figura de Barcola gana peso. Romano asegura que en el interior del club se habla de él “cada semana”, que es un jugador que “adoran” y que ya quisieron antes, sin éxito. No se trata solo de una opción de emergencia: es un perfil que encaja en la hoja de ruta deportiva.

Los informes que llegan desde Francia añaden un matiz decisivo: Barcola estaría encantado con la posibilidad de vestir la camiseta de Liverpool y jugar en Anfield. El interés es mutuo. Y eso, en un mercado tan tenso, marca diferencias.

Arsenal no se aparta

El problema para Liverpool es que no está solo. Arsenal también se ha lanzado a la carrera y ya se habla de una primera oferta preparada en torno a los 80 millones de euros. Menos de lo que pide PSG, pero suficiente para abrir la negociación y dejar claro que el club londinense va en serio.

Si PSG mantiene el precio en 100 millones, la puja entre ambos gigantes ingleses puede convertirse en uno de los grandes duelos del verano. Y el club parisino, con un jugador sin renovar y cotizado al alza tras el Mundial, observa el tablero con atención.

Diomande se complica, Barcola se acelera

El otro eje de la estrategia de Liverpool se llama Yan Diomande. El club ya ha enviado una oferta formal, habla con Leipzig y con los agentes, pero las dificultades son evidentes. Un periodista alemán ha subrayado lo complicado que está resultando arrancar al jugador del club de la Bundesliga, reforzando el temor en Anfield a que la operación termine por caerse.

Ese bloqueo potencial puede actuar como acelerador definitivo del caso Barcola. Si Diomande se aleja, el margen de duda se reduce. Y Liverpool, que ya ha invertido 40 millones de euros en el extremo español Victor Muñoz procedente de Osasuna, no quiere quedarse corto en la reconstrucción de su ataque.

El plan es claro: sumar otro futbolista de banda de nivel élite. No solo para competir con Cody Gakpo, sino para empezar a preparar, sin dramatismos pero sin retrasos, el relevo de Mohamed Salah.

Un verano decisivo para todas las partes

PSG se aferra a su precio y a su convicción de que Barcola puede ser uno de los pilares de su futuro. El jugador, mientras tanto, brilla con Francia en el Mundial y medita si su salto definitivo debe producirse lejos de París.

Liverpool le quiere. Arsenal también. El contrato está parado. El mercado, encendido.

La pregunta ya no es si llegarán las ofertas, sino cuántas y hasta dónde estarán dispuestos a llegar por un extremo que, a los 23 años, se asoma al momento que puede cambiar su carrera para siempre.