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Casemiro responde a críticas de Carragher: “Es una falta de respeto”

Casemiro ha tardado, pero ha hablado. Y lo ha hecho sin rodeos. El brasileño, a las puertas de su salida de Manchester United, ha roto su silencio sobre las durísimas críticas que recibió de Jamie Carragher durante uno de los tramos más bajos de su carrera en la temporada 2023-24.

En el canal de YouTube “Rio Ferdinand Presents”, el centrocampista de 34 años dejó claro que, para él, el exdefensa del Liverpool cruzó una línea.

“Es tu opinión. Respeto tu opinión. No me gusta porque es una falta de respeto. Es una falta de respeto hacia mí”, sentenció Casemiro, con un tono más de reproche que de resignación.

El origen del choque: la noche negra de Selhurst Park

La tensión nace tras el 4-0 que Manchester United encajó ante Crystal Palace. Aquella noche, con el equipo hundido y Casemiro desbordado, Carragher fue especialmente contundente en Sky Sports. Dijo, en esencia, que el fútbol de élite había pasado de largo para el ex del Real Madrid.

El excentral fue más allá: recomendó abiertamente al brasileño dar un paso a un fútbol menos exigente, citando la MLS o la Saudi Pro League como destinos lógicos para el tramo final de su carrera. Para Carragher, el tiempo de Casemiro en la cima había terminado.

“Los próximos dos partidos de liga y la final de copa, y luego debería pensar: necesito irme a la MLS o a Arabia Saudí. Esto tiene que parar porque estamos viendo a uno de los grandes de la era moderna. Siempre recuerdo el dicho: ‘deja el fútbol antes de que el fútbol te deje’. El fútbol le ha dejado. A este nivel, tiene que decir basta y moverse”, afirmó entonces el inglés, en una de las intervenciones más comentadas del curso.

El mensaje caló. No solo en la grada, también en el vestuario. Y, sobre todo, en el propio jugador.

Un United roto, un Casemiro fuera de sitio

Casemiro no se esconde. Reconoce que vestir la camiseta del United implica vivir bajo un foco que quema a cualquiera que no tenga la cabeza preparada. Pero insiste en que buena parte de las críticas llegaron en un contexto muy particular: un equipo devastado por las lesiones y un rol que no era el suyo.

“Todo el mundo te mata porque no juegas en tu posición”, explicó. Para él, la clave estuvo siempre en el aspecto mental: “Es aquí (en la cabeza). No importa. Para mí es la cabeza, la cabeza fuerte”.

Su segunda temporada en Old Trafford fue, por su propio relato, una prueba de resistencia. Asegura que llegó a disputar entre 12 y 15 partidos como central, lejos de su hábitat natural de mediocentro defensivo, tratando de tapar agujeros en una defensa en emergencia constante. Esa versión desfigurada alimentó la percepción de declive justo cuando las palabras de Carragher ganaban más eco.

El golpe final llegó semanas después: Erik ten Hag lo dejó fuera de la convocatoria en la final de la FA Cup ante Manchester City, que el United terminó ganando. La imagen del brasileño viendo desde fuera el mayor éxito reciente del club disparó la sensación de final de ciclo.

Orgullo, heridas y una salida calculada

Pese al ruido, Casemiro no se marcha cabizbajo. Al contrario. Siente que, dentro del caos, ha cumplido. Nueve goles en Premier League en esta campaña, dos títulos domésticos —FA Cup y Carabao Cup— y la clasificación para la Champions League forman parte de su defensa ante quienes le daban por acabado.

Lo dice sin nostalgia, pero con un punto de reivindicación. Para él, la clave está en irse en el momento justo, como ya hizo en el Real Madrid, donde considera que su ausencia se notó de inmediato.

“Lo que gané en el fútbol… pero el fútbol cambia. La vida cambia, la vida cambia, así que mira ahora”, reflexionó. “De esto se trata. Para mí, lo mejor en este momento, cuando hablamos en España, es que vivo en la gran oscuridad. Vivo en un buen sentimiento. Todo el mundo echa de menos a Casemiro. ¿Sabes? Por esto decidí irme, porque me voy en bueno. Porque fue igual en Madrid. Todo el mundo me echa de menos allí. Todo el mundo echa de menos a este equipo. Ahora es lo mismo. La vida cambia”.

Su mensaje es claro: se marcha sintiéndose valorado, no expulsado. Con la sensación de que deja un vacío, no un problema.

¿Quién tiene razón?

La temporada ha dejado una imagen ambigua. Por un lado, un mediocentro que sufrió a campo abierto, obligado a corregir desajustes imposibles, a veces como central improvisado. Por otro, un futbolista todavía capaz de aparecer en el área rival, sumar goles y sostener al equipo en tramos clave de la campaña.

Carragher vio el final. Casemiro ve una transición. El brasileño asume que el ciclo en Old Trafford se cierra, pero se rebela contra la idea de que el fútbol “le haya dejado”. En su cabeza, sigue estando a la altura de un último gran desafío.

Se va de Manchester United con dos medallas, un billete a la Champions asegurado y una polémica abierta con uno de los analistas más influyentes de Inglaterra. La próxima parada de su carrera dirá quién leyó mejor el momento.