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Pánico en Debrecen: cámara cae y Szoboszlai lidera remontada de Hungría

La noche en el Nagyerdei Stadion empezó como un amistoso más y terminó dejando una imagen estremecedora. Dominik Szoboszlai brilló con gol y asistencia en el 3-1 de Hungría sobre Kazajistán, pero el partido quedará marcado por un incidente que pudo acabar en tragedia.

Una cámara en llamas y un silencio helador

Cerca de la media hora de juego, el fútbol dejó de importar. Una cámara de televisión suspendida por cables desde la cubierta del estadio empezó a echar humo. Según informaciones recogidas por la BBC de medios húngaros, un incendio dañó el cable que la sostenía. Minutos después, en el 26’, el dispositivo —un equipo pesado, colgado a unos 20 metros de altura— se desplomó sobre el césped.

El impacto fue brutal. La cámara se estrelló contra el terreno de juego a escasos metros de otro cámara a pie de campo. Por centímetros no se convirtió en una tragedia. El árbitro detuvo inmediatamente el encuentro. Jugadores, banquillos y aficionados miraban incrédulos la chatarra electrónica esparcida sobre el césped.

Milagrosamente, nadie resultó herido. Tras varios minutos de interrupción para retirar los restos y revisar la zona, el balón volvió a rodar. Pero el susto quedó flotando en el ambiente.

De ir por detrás al mando de Szoboszlai

Antes del caos, el guion deportivo se había torcido para Hungría. Kazajistán se adelantó en el minuto 9, obligando a los de casa a remar contracorriente ante su público en Debrecen.

La respuesta llegó tras el descanso y tuvo firma conocida. Capitán y referencia, Szoboszlai tomó el control del partido en la segunda parte. El centrocampista de Liverpool apareció en el área rival para firmar el 1-1 poco después de la reanudación, devolviendo el pulso a los húngaros y encendiendo las gradas del Nagyerdei Stadion.

Con el empate, el dominio local se acentuó. La presión terminó por romper a Kazajistán, y de nuevo Szoboszlai se situó en el centro de la escena: esta vez como asistente. El ’10’ sirvió el balón que Andras Schäfer convirtió en el 2-1, volteando el marcador y el ánimo del encuentro.

Ya en el tiempo añadido, el tanto de Alex Tóth, jugador de Bournemouth, selló el 3-1 y puso la firma definitiva a la remontada.

Estreno para Armin Pecsi bajo los focos

La noche también dejó una muesca importante para otro futbolista de Liverpool. El guardameta Armin Pecsi debutó con la absoluta de Hungría al entrar en la segunda parte, poco después de la hora de juego.

El portero de 21 años llegó a Anfield el verano pasado y todavía no ha disputado un minuto oficial con el primer equipo, aunque estuvo cerca de hacerlo ante Crystal Palace el 25 de abril, cuando Freedie Woodman necesitó una larga asistencia médica en un choque en el que ni Alisson Becker ni Giorgi Mamardashvili estaban disponibles por lesión.

En Debrecen, Pecsi sí tuvo su oportunidad, aunque en un contexto mucho más controlado. Con el marcador encaminado y el susto de la cámara ya superado, el meta pudo saborear sus primeros minutos internacionales en una noche que no olvidará.

Un brillo que no estará en el Mundial

Pese a la victoria, el gol, la asistencia y el debut, el horizonte inmediato para las figuras húngaras tiene un matiz amargo. Ni Szoboszlai, ni Pecsi, ni Milos Kerkez —que no participó ante Kazajistán— estarán este mes en la Copa del Mundo, después de que Hungría se quedara fuera en la fase de clasificación.

La selección magiar se aferra a noches como la de Debrecen para construir futuro. Con un líder consolidado como Szoboszlai, jóvenes asomando como Pecsi y un susto que recordó lo frágil que puede ser todo, la gran incógnita es clara: ¿cuánto tardará este grupo en llevar ese carácter y ese talento de vuelta a un gran torneo?