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Paul Scholes debate la inclusión de Declan Rice ante RD Congo

La fase de grupos dejó a Inglaterra en el lugar esperado en la tabla, pero no en el nivel de juego que muchos imaginaban. Siete puntos de nueve, liderato del Grupo L y un cruce de octavos ante RD Congo el miércoles en Estados Unidos. El resultado, bien. Las sensaciones, no tanto. Y ahí ha entrado en escena Paul Scholes, que apunta directo a uno de los intocables: Declan Rice.

Un intocable en cuestión

Rice, campeón de liga con Arsenal y considerado uno de los centrocampistas más fiables del planeta, se perdió el último partido de la fase de grupos ante Panamá. Oficialmente, por un problema físico y por el riesgo de sanción tras ver amarilla frente a Ghana. Extraoficialmente, su influencia en el juego empieza a estar bajo la lupa.

La lógica indica que volverá al once ante RD Congo. Es el plan natural para un seleccionador que quiere blindar el centro del campo en las eliminatorias. Pero Scholes rompería el guion.

“No hace falta jugar con dos mediocentros posicionales en el próximo partido”, señaló en el podcast The Good, The Bad & The Football. Y fue un paso más allá: para él, el duelo es directo, sin medias tintas, entre Rice y Elliot Anderson. Y su elección sería Anderson.

Anderson por Rice: la apuesta de Scholes

Scholes no discute la jerarquía de Rice, la reconoce. Pero la ve insuficiente para este tipo de partido. Frente a un rival que, a priori, cederá la iniciativa, el excentrocampista del Manchester United reclama un perfil más vertical.

“Creo que Anderson pasará el balón hacia adelante un poco más”, explicó, antes de poner el foco en lo que ha visto de Rice con Arsenal. El análisis fue duro: recordó que el equipo de Mikel Arteta “no jugó un gran fútbol la temporada pasada” y apuntó directamente a la conexión con Martin Odegaard, asegurando que Rice no logró activarlo como debería. En su opinión, esa falta de fluidez se ha trasladado a la selección. Y ahí es donde Anderson, para Scholes, ofrece algo distinto.

El mensaje es claro: ante un rival como RD Congo, cuantos más atacantes y más intención ofensiva desde la base, mejor. Nada de doble pivote conservador. Nada de freno de mano.

Inglaterra gana, pero no convence

El debate no nace de la nada. Inglaterra arrancó el Mundial con autoridad, con un 4-2 convincente ante Croacia que disparó el optimismo. Thomas Tuchel parecía haber encontrado una fórmula directa, agresiva y eficaz.

El problema llegó después. El 0-0 ante Ghana fue espeso, sin ritmo ni chispa. Ante Panamá, el marcador final (2-0) maquilló un partido en el que Inglaterra tardó más de una hora en abrir la lata. Demasiado previsible, demasiado lenta, demasiado lejos del nivel de las grandes candidatas.

Scholes no lo maquilló: “No ha sido bueno”. Y extendió su mirada más allá de Inglaterra. “En estos tres partidos no he visto un equipo que vaya a ganar el Mundial”, apuntó, antes de admitir que el conjunto de Tuchel tiene “ganadores de partidos” en la plantilla, pero todavía no está a la altura de selecciones como Francia o Argentina.

Nicky Butt coincide a medias

El foco sobre el doble pivote no es solo cosa de Scholes. Nicky Butt, otro ex de Manchester United y de la selección inglesa, coincide en la idea de no repetir la fórmula con dos mediocentros defensivos ante un rival que presumiblemente tendrá poco la pelota.

“No puedes jugar con dos mediocentros posicionales contra equipos que no van a tener la posesión”, sentenció. Hasta ahí, alineado con Scholes. La diferencia llega en el nombre propio.

Butt también ve a Rice y Anderson peleando por un solo puesto, pero su decisión es la contraria: él no se atrevería a dejar fuera a Rice. “Lo jugaría seguro en el próximo partido, así que dejaría fuera a Elliot Anderson”, afirmó, a la vez que llenaba de elogios al jugador de Nottingham Forest, al que calificó de “top, top, top player”, recordando que su inminente traspaso a Manchester City ronda los 116 millones de libras.

Para Butt, el talento de Anderson es incuestionable, pero la jerarquía de Rice pesa más: “Es uno de esos jugadores que simplemente no puedes dejar fuera”.

Un cruce trampa ante RD Congo

El rival de Inglaterra en los octavos, RD Congo, llega desde una posición más discreta: tercera de su grupo tras ganar a Uzbekistán, empatar con Portugal y caer ante Colombia. Un recorrido que no asusta por nombre, pero que sí advierte de un equipo competitivo, incómodo y capaz de castigar relajaciones.

Precisamente por eso, el debate sobre el centro del campo inglés no es un simple ejercicio de pizarra. Se trata de cómo quiere Tuchel que su equipo gobierne un partido que, sobre el papel, debe dominar de principio a fin. ¿Más control y experiencia con Rice? ¿Más riesgo y verticalidad con Anderson? ¿Un solo mediocentro y una línea de ataque más poblada para asfixiar desde el inicio?

Inglaterra ya ha hecho lo básico: clasificarse primera. Ahora llega la parte que define torneos y carreras. Scholes pide valentía y un giro en el eje del equipo. Butt reclama no tocar a uno de los pilares del vestuario.

La decisión, y el mensaje que envíe, será de Tuchel. Y el miércoles, ante RD Congo, se sabrá si Inglaterra quiere vivir este Mundial con el freno echado o con el pie hundido en el acelerador.