Cody Gakpo: El futuro en Liverpool y el Mundial
Cody Gakpo salió del partido contra Suecia con el balón bajo el brazo y una pregunta en la cabeza. No sobre el Mundial, ni sobre la selección neerlandesa. Sobre su sitio. Su sitio en el Liverpool.
Acababa de marcar dos goles con Países Bajos y le preguntaron por la diferencia entre su rol con la selección y el que tiene en el club. “Buena pregunta. Obviamente es un poco diferente”, respondió. “Es diferente dónde el entrenador quiere que esté, la libertad que tengo”, añadió, antes de frenarse y no ir más allá.
Ese pequeño silencio dice mucho.
Un goleador cuestionado en pleno auge
Los números de Gakpo con la Oranje son difíciles de discutir. Cinco goles en siete partidos de Mundial —contando también el torneo de 2022— y 23 tantos en 52 internacionalidades desde su debut hace cinco años. Producción de delantero élite. Contra Suecia, otra exhibición: primero, un remate sencillo llegando al segundo palo; después, su sello de siempre, arrancando desde la izquierda, recorte hacia dentro y derechazo raso al fondo de la red.
Mientras él celebraba, su compañero de club Alexander Isak se marchaba sin marcar en el 5-1. Un contraste que no pasa desapercibido ni en Países Bajos ni en Merseyside.
Virgil van Dijk, capitán de selección y de Liverpool, no necesita que le convenzcan de nada. “Es un futbolista extraordinario. Trabaja muy duro para el equipo, es disciplinado y su calidad destaca: sus centros, sus asistencias, sus goles”, dijo tras la goleada a Suecia.
Dentro del vestuario neerlandés, Gakpo también ocupa un lugar especial. No solo por lo que hace con el balón. “Cody es nuestro pastor, él dirige las oraciones”, explicó Crysencio Summerville. Líder espiritual, líder ofensivo. Pero en Liverpool su estatus entra ahora en zona de debate.
De pieza clave del título a temporada gris
En la temporada 2024-25, la del título de Premier bajo Arne Slot, Gakpo firmó una campaña de delantero total: 18 goles y siete asistencias en 49 partidos en todas las competiciones. Esa producción le llevó a rubricar un contrato de larga duración en Anfield el verano pasado. Estaba encantado. El club también.
Un año después, el paisaje ha cambiado. En la 2025-26 jugó incluso más: tres partidos más. Pero su impacto se redujo casi a la mitad: nueve goles y seis asistencias. En un curso complicado para todo el equipo, no fue el único por debajo de su nivel, pero los números pesan. Y él sabe que tienen que subir.
Gakpo prefiere partir desde la izquierda. Ahí es donde se siente más libre, donde su zancada y su golpeo hacia dentro hacen daño. Sin embargo, la temporada pasada evidenció que su sociedad con Milos Kerkez aún está en fase de construcción, especialmente a la hora de aprovechar las constantes subidas del lateral.
Con el paso de las jornadas, la conexión mejoró. Kerkez, ahora de nuevo a las órdenes de Andoni Iraola, su antiguo técnico en Bournemouth, tendrá la misión de acelerar su desarrollo. Un Kerkez más maduro, más fino en sus decisiones ofensivas, puede ser oro para un extremo que vive de los espacios que le generan.
Y eso, para Gakpo, puede convertirse en una gran noticia.
Fichajes, competencia y un tablero que se mueve
Mientras el neerlandés brilla en el Mundial, en Liverpool se mueven piezas. El club acaba de cerrar la llegada de Victor Munoz desde Osasuna por 34,5 millones de libras, otro extremo que, como Gakpo, suele actuar por la izquierda. Y no es el único nombre en la lista.
Los ‘Reds’ han mostrado interés en un paquete de 86 millones para convencer al RB Leipzig por Yan Diomande, delantero de 19 años, muy valorado, capaz de jugar en ambas bandas. Dos posibles refuerzos que pisan, de lleno, la zona de influencia de Gakpo.
La pregunta es inevitable: ¿qué significa todo esto para su futuro en Anfield?
El club sigue viéndolo como un atacante probado en la Premier League, capaz de rendir en varios registros. Su versatilidad no es un detalle menor: con Hugo Ekitike fuera de combate hasta, al menos, 2027 por una rotura del tendón de Aquiles, Gakpo ofrece una solución como delantero centro cuando la pizarra lo exige.
Tras la salida de Mohamed Salah, en Liverpool dan por hecho que llegará al menos otro fichaje ofensivo este verano. La operación Diomande gana temperatura. El joven Rio Ngumoha apunta a un papel más relevante. Y Florian Wirtz, que ya actuó a menudo desde la izquierda la temporada pasada con el Liverpool y ahora repite posición con Alemania en el Mundial, entra de lleno en el debate.
Cómo interprete Iraola la mejor posición de Wirtz puede marcar el destino de Gakpo en el nuevo plan del técnico vasco. Si el alemán se consolida en ese costado, el neerlandés tendrá que reinventarse… o buscar una salida.
Iraola, el rompecabezas y la sombra de una venta
En los despachos de Anfield, el valor de mercado también pesa. Gakpo costó 35 millones de libras cuando llegó desde PSV Eindhoven tras el Mundial de 2022. Hoy, cualquier club que llame a la puerta de Liverpool sabe que la operación se iría fácilmente por encima de los 60 millones. Un beneficio considerable para un jugador que ya ha alcanzado los 50 goles en 180 partidos con la camiseta ‘red’.
Esa cifra le coloca en un club selecto: solo Dirk Kuyt, entre los neerlandeses, había llegado antes al medio centenar de goles con el Liverpool. Hasta ahora, cuando ha estado sano, ha sido casi siempre primera opción.
Sin embargo, por primera vez desde su aterrizaje en diciembre de 2022, se abre la posibilidad real de un adiós. Varios clubes siguen su situación de cerca. Entre ellos, Tottenham Hotspur, atento a cualquier grieta en la jerarquía ofensiva de Iraola.
La dirección deportiva del Liverpool, junto al nuevo técnico, tiene por delante un trabajo delicado: reconstruir un ataque que se atascó el último curso. Isak y Wirtz, fichajes de relumbrón, sufrieron en su primer año en Anfield. Su adaptación recordó a todos lo duro que puede ser aterrizar en un ecosistema tan exigente.
En ese contexto, desprenderse de un atacante ya adaptado, con experiencia en la liga y gol probado, no es una decisión ligera. Menos si el Mundial vuelve a disparar su confianza.
Un verano decisivo
Mientras tanto, Gakpo mantiene el discurso claro: cabeza en la selección, nada más. El vestuario neerlandés habla de un grupo unido, de un jugador que, tras una temporada doméstica difícil, ha arrancado el torneo con fuerza y determinación.
Sus dos goles a Suecia fueron algo más que una estadística. Fueron un recordatorio. De su nivel, de su impacto en los grandes escenarios, de lo que puede ofrecer cuando se siente importante y liberado.
En Liverpool lo observan con atención. Cada desmarque, cada gol, cada celebración en este Mundial alimenta un dilema: ¿es el momento de hacer caja o el momento de construir el nuevo ataque alrededor de él, una vez más?
El verano en Anfield se presenta largo. Y el enigma Gakpo, lejos de resolverse, apenas empieza a tomar forma.






