Jason Wilcox busca a Mateus Fernandes para el Manchester United
En Old Trafford ya no se habla solo de reconstrucción. Se habla de nombres. De perfiles muy concretos. Y uno de ellos se ha colocado en el centro del plan: Mateus Fernandes.
El director de fútbol del Manchester United, Jason Wilcox, se ha implicado personalmente en la operación para sacar al centrocampista del West Ham United y llevarlo a Manchester en el verano de 2026, según coinciden dos fuentes de alto nivel. No es un seguimiento rutinario. Es un objetivo estratégico.
Un centro del campo en plena mutación
El United ya tiene encarrilado el fichaje de Ederson Silva desde Atalanta, llamado a ocupar el espacio que dejará Casemiro en el equipo de Michael Carrick. El relevo generacional en la medular está en marcha y no se limita a un solo movimiento.
El club también se ve con opciones de cerrar la llegada de Elliot Anderson, futbolista por el que el Manchester City ya lanzó una oferta fallida. Pero ahí aparece el primer gran obstáculo del mercado: Nottingham Forest pide más de 100 millones de libras. Una cifra que en Old Trafford consideran excesiva y que ha obligado a abrir vías alternativas.
Ahí entra Mateus Fernandes.
El portugués lleva meses en el radar del United. Ya hubo contactos con sus agentes en mayo y, según esas primeras informaciones, el jugador estaría “extremadamente interesado” en vestir de rojo. El contexto del West Ham, recién descendido al Championship, solo ha acelerado el escenario.
El factor económico… y la oportunidad
West Ham tasa a Mateus Fernandes en 80 millones de libras, pese al descenso. Una postura firme, casi desafiante, para un club que la próxima temporada no pisará la Premier League. Pero la situación contractual del jugador abre una rendija.
Fernandes cobra actualmente 70.000 libras semanales en el West Ham, una cifra que se verá reducida a la mitad tras el descenso. El United, respaldado por el copropietario Sir Jim Ratcliffe, está convencido de poder igualar —y mejorar— las condiciones que el portugués tendría en el club londinense en la campaña 2026/27.
Es una ecuación clara: salario al alza, proyecto deportivo de élite y un club histórico que vuelve a moverse con decisión en el mercado. Para un jugador de 21 años, el salto resulta difícil de ignorar.
Wilcox, una relación que puede decidir el fichaje
La clave no es solo el dinero. Es la relación. Jason Wilcox conoce bien a Mateus Fernandes. Fue una figura central en la operación que llevó al centrocampista al Southampton en 2024, cuando todavía ejercía como director de fútbol de los Saints. Él diseñó la estructura del fichaje antes de salir del club.
Ahora, desde Old Trafford, vuelve a activar ese vínculo.
Según información de TEAMtalk, Wilcox está tan decidido a llevar a Fernandes al United que ha tomado las riendas y ha contactado personalmente con sus representantes. No delega. No se limita a informes. Llama, pregunta, tantea, insiste.
Ese “historial compartido” podría convertirse en el elemento decisivo en una puja en la que también aparecen otros clubes interesados. En Manchester confían en que, si todo se reduce a convencer al jugador, su posición será muy difícil de batir.
El seguimiento no es superficial. Wilcox ha analizado de cerca las actuaciones del portugués con el West Ham y su conclusión es clara: el futbolista tiene nivel y carácter para dar el salto y convertirse en pieza importante en el United de Carrick.
Presión creciente y contactos directos
La maquinaria ya está en marcha. Fabrizio Romano ha confirmado que el United ha pasado de la fase de sondeos a la de conversaciones directas. No se trata de rumores de pasillo.
En su canal, Romano explicó que el club mantiene diálogo directo con los agentes de Mateus Fernandes, con contactos en las últimas 48 horas para discutir tres puntos clave: coste potencial del traspaso, estructura de la operación y rango salarial.
Paralelamente, TEAMtalk detalla que Wilcox ha mantenido de forma constante el contacto con el entorno del jugador, reforzando la posición del United a medio plazo. No se trata solo de una ofensiva puntual de verano, sino de un cortejo sostenido, diseñado para el mercado de 2026.
Un movimiento que define una era
El plan en Old Trafford se dibuja con trazos nítidos: Ederson Silva como primera pieza, Elliot Anderson si las cifras lo permiten y Mateus Fernandes como apuesta personal de Jason Wilcox para blindar el corazón del equipo durante la próxima década.
West Ham se aferra a sus 80 millones. Nottingham Forest mantiene su barrera de más de 100 millones por Anderson. El mercado se endurece, las cifras se disparan y los márgenes se estrechan.
En medio de ese escenario inflacionado, el United intenta jugar una partida distinta: aprovechar relaciones previas, anticiparse a la competencia y seducir a un talento joven que ve cómo su salario se reduce a la mitad en un club recién descendido.
La pregunta ya no es si el United quiere a Mateus Fernandes. Eso está claro. La cuestión es cuánto está dispuesto a empujar Jason Wilcox para que su hombre de confianza vuelva a cruzarse con él, esta vez bajo los focos de Old Trafford.
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