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Levante vs Mallorca: Final por la Permanencia en La Liga

El Estadio Ciudad de Valencia se prepara para una auténtica final por la permanencia: Levante recibe a Mallorca en la jornada 37 de La Liga el 17 mayo 2026, con ambos equipos igualados a 39 puntos y hundidos en la zona de descenso hacia LaLiga2. Levante es 19.º, Mallorca 18.º, separados solo por la diferencia de goles (−15 frente a −11). A dos fechas del cierre, cada balón cuenta como si fuera un punto.

Contexto y estado de la clasificación

En la liga, Levante llega con 10 victorias, 9 empates y 17 derrotas, 44 goles a favor y 59 en contra. Su balance global refleja un equipo frágil atrás (1,6 goles encajados por partido) pero con cierta capacidad ofensiva (1,2 tantos a favor de media). En casa, los granotas han sido algo más fiables: 6 victorias, 5 empates y 7 derrotas, con 24 goles a favor y 28 en contra. No es un fortín, pero sí un entorno donde sufre menos que lejos de Valencia.

Mallorca presenta exactamente el mismo registro de resultados (10-9-17) y los mismos goles a favor (44), pero ha encajado algo menos (55). Su gran problema está fuera de Palma: solo 2 victorias en 18 salidas, con 13 derrotas, 16 goles marcados y 34 encajados. Como visitante promedia menos de un gol por partido (0,9) y recibe casi dos (1,9), un dato que inclina ligeramente el contexto hacia Levante cuando el factor campo entra en juego.

Las rachas recientes también marcan matices: la forma de Levante en la tabla de clasificación es “WWLDW”, lo que sugiere un tramo final al alza, con victorias encadenadas y capacidad de reacción tras tropiezos. Mallorca, en cambio, llega con “LDWLD”, una secuencia más irregular, alternando derrotas con algún resultado positivo pero sin continuidad clara.

Tendencias tácticas y estilos

Los datos de alineaciones revelan que Levante ha apostado sobre todo por estructuras de cuatro defensas: el 4-2-3-1 es su dibujo más utilizado (11 partidos), seguido por el 4-4-2 (10) y el 4-1-4-1 (8). Esto dibuja a un equipo que suele combinar doble pivote para protegerse, con tres mediapuntas o extremos por delante para sostener la producción ofensiva. Cuando se ha visto más exigido, ha recurrido al 5-4-1 (3 partidos), señal de que puede cerrar líneas y bajar el bloque si el contexto lo exige.

Mallorca, por su parte, también ha construido su temporada sobre el 4-2-3-1 (20 encuentros), pero con variantes interesantes: 4-3-1-2 (7 partidos) y 5-3-2 (4), lo que indica flexibilidad para pasar de un sistema con mediapunta y bandas a estructuras más estrechas y densas por dentro, o incluso con tres centrales cuando quiere proteger el área, algo especialmente relevante ante un rival que en casa llega a su techo goleador en partidos aislados (máxima victoria local 4-2).

En términos de solidez, Levante ha firmado 8 porterías a cero (4 en casa y 4 fuera), mientras que Mallorca suma 5 (3 en casa, 2 fuera). Sin embargo, el dato de “failed to score” es revelador: Levante se quedó sin marcar en 12 de 36 partidos, Mallorca en 8. Es decir, el conjunto granota es más volátil en ataque, capaz de picos altos (máximo de 4 goles en un partido tanto en casa como fuera) pero también de apagones ofensivos frecuentes.

Ambos equipos han mostrado agresividad defensiva que se traduce en tarjetas. Levante concentra muchas amarillas en el tramo 46-75, mientras que Mallorca tiene un pico entre el 46-60 y también en el tiempo añadido. El componente disciplinario puede ser clave en un duelo tan tenso, más aún con Mallorca ya penalizado por la baja de un mediocentro importante como O. Mascarell por acumulación de amarillas.

Bajas y condicionantes de plantilla

Levante afronta el partido con varias ausencias confirmadas: C. Alvarez, U. Elgezabal y A. Primo están fuera por lesión, mientras que U. Vencedor queda descartado por decisión técnica. Son golpes que afectan la profundidad de la plantilla, especialmente en la línea defensiva y en la rotación del centro del campo.

Mallorca llega aún más mermado. No estarán L. Bergstrom, M. Joseph, J. Kalumba, M. Kumbulla, A. Raillo y J. Salas, todos por diferentes problemas físicos, además de la mencionada sanción de O. Mascarell. Las bajas de Raillo y Kumbulla comprometen la jerarquía en la zaga, y la ausencia de Mascarell debilita la estructura del doble pivote en un sistema que se apoya mucho en el 4-2-3-1. A nivel de gestión de esfuerzos y ajustes tácticos, el técnico visitante tiene menos margen que su homólogo.

Clave individual: Vedat Muriqi

El gran foco individual del encuentro es Vedat Muriqi. El kosovar es uno de los grandes nombres de La Liga 2025: 22 goles y 1 asistencia en 35 apariciones, con un promedio de 7,09 de nota, 86 disparos totales (47 a puerta) y un volumen altísimo de duelos (425, de los que gana 219). Es el faro absoluto del ataque de Mallorca y la principal amenaza para una defensa de Levante que concede 1,6 goles por partido.

Muriqi también tiene peso en las jugadas a balón parado. Desde el punto de penalti ha marcado 5 penas máximas, pero ha fallado 2, por lo que no se puede hablar de una fiabilidad total desde los once metros. Aun así, su capacidad para ganar faltas (61 cometidas sobre él) y fijar centrales le convierte en el elemento alrededor del cual Mallorca puede construir su plan: centros laterales, juego directo y segundas jugadas.

Para Levante, frenar a Muriqi implicará probablemente densidad en el eje defensivo, ayudas constantes del doble pivote y atención máxima en los centros laterales y las segundas jugadas. El uso de un 4-2-3-1 con pivotes muy juntos o incluso un 5-4-1 en fases defensivas no sería extraño si el partido se pone en ventaja para los locales y necesitan proteger el resultado.

Historial reciente entre ambos

En los últimos enfrentamientos competitivos (ignorando amistosos), el balance está muy equilibrado:

  • En octubre 2025, en el Estadi Mallorca Son Moix, el partido terminó 1-1 en La Liga.
  • En enero 2022, en el Estadio Ciudad de Valencia, Levante se impuso 2-0 en liga.
  • En octubre 2021, en el Iberostar Estadi, Mallorca ganó 1-0 en liga.
  • En julio 2020, también en Palma, Mallorca venció 2-0 en La Liga.

Contando solo estos cuatro duelos competitivos más recientes, Mallorca suma 2 victorias, Levante 1 y se registra 1 empate. El factor campo, sin embargo, ha sido determinante: en Valencia, Levante ganó su único partido reciente (2-0), mientras que en Palma los bermellones han dominado.

Lectura táctica del duelo

Sobre el papel, se espera un Levante más propositivo, empujado por la necesidad y por el contexto local. Sus cifras en casa (24 goles a favor, 28 en contra) y su tendencia a utilizar sistemas con mediapuntas sugieren un equipo dispuesto a asumir riesgos, aunque con la obligación de no dejar espacios a la espalda de sus centrales.

Mallorca, mucho más frágil como visitante, podría optar por un plan más conservador: bloques medios-bajos, 4-2-3-1 o 5-3-2 según las fases, y salida rápida hacia Muriqi. La acumulación de bajas en defensa y mediocentro puede forzar ajustes de posición y reducir la capacidad de presión alta, por lo que la prioridad será cerrar el carril central y obligar a Levante a atacar por fuera.

La disciplina y las áreas serán decisivas: ambos equipos han concedido bastantes goles, pero también han mostrado capacidad para dejar la portería a cero en tramos de la temporada. Con tanto en juego, es probable que veamos un partido tenso, con muchas faltas y tarjetas, y un ritmo más condicionado por el miedo al error que por la ambición desatada.

El veredicto

Los datos dibujan un duelo extremadamente igualado en la clasificación, pero con matices que inclinan ligeramente la balanza hacia Levante: mejor rendimiento relativo en casa, dinámica reciente algo más positiva y un rival muy debilitado por las bajas, especialmente en la columna vertebral (Raillo y Mascarell).

Mallorca, sin embargo, tiene a la gran estrella del partido en Vedat Muriqi, capaz por sí solo de castigar cualquier desajuste. Si el kosovar encuentra apoyos y el equipo balear logra sobrevivir defensivamente, el empate se perfila como un resultado muy plausible.

En un choque donde ninguno puede permitirse perder, el escenario más lógico es un partido cerrado, con margen para uno o dos goles de diferencia como máximo. Levante parte con una ligera ventaja por contexto y localía, pero Mallorca conserva la amenaza suficiente como para que cualquier pronóstico sea, inevitablemente, muy ajustado.