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Casemiro se despide del United y pide a Ancelotti: ‘Necesitamos a Neymar’

Casemiro ya ha tomado su decisión. El centrocampista brasileño se marchará de Manchester United este verano y no ve margen para un giro de guion. Libre para elegir destino y entrenador, su mirada está puesta en otro escenario: el Mundial con Brasil y la figura que, a su juicio, puede cambiarlo todo. Neymar.

Mientras prepara su salida de Old Trafford, el mediocentro aprovecha cualquier micrófono para defender una idea fija: si Brasil quiere tener un factor diferencial en la próxima gran cita, Carlo Ancelotti debe llevar a Neymar. Aunque el ’10’ lleve más de dos años sin vestirse de verdeamarelo.

La apuesta por Neymar

Neymar, 34 años, no juega con la selección desde que se rompió el ligamento cruzado anterior y el menisco de la rodilla izquierda hace dos años y medio. Desde entonces, una sucesión de intervenciones quirúrgicas, incluso una “menor” a finales del año pasado y otra durante el último parón de selecciones en marzo, han alimentado las dudas sobre su futuro al máximo nivel.

Casemiro no las comparte.

El atacante, que dejó Al-Hilal hace casi 18 meses, ha regresado a Santos, el club donde empezó todo, y allí ha recuperado ritmo, chispa y confianza. Llega a la antesala de la convocatoria de Brasil con goles en dos partidos consecutivos, justo cuando Ancelotti ultima su lista.

En el canal de YouTube “Rio Ferdinand Presents”, Casemiro fue directo al grano al hablar de la gestión que, según él, necesitaría Neymar en la selección: “Mi decisión, sí, pero la decisión que tú tienes que tomar primero es decirle: ‘hey, Neymar, tú no juegas todos los partidos’”.

Para el mediocentro, la clave está en dosificarle para maximizar su impacto. “Él juega todos los partidos. Para mí, no es perfecto para él, creo que entra y el partido no está acabado, el partido es nuevo, nuevo. Y una asistencia especial, un gol especial, ese es su papel”, explicó.

Rio Ferdinand apuntó que el brasileño “podría cambiar el partido”, y Casemiro no dudó: “Sí, cambiar el partido, y no tenemos ese jugador en este momento, no lo tenemos, así que, para mí, en mi opinión, sí, pero es decisión de Ancelotti”.

El mensaje es claro: Neymar como revulsivo de lujo, no como maratonista de 90 minutos. Menos carga, más veneno.

Ancelotti, algo más que un seleccionador

En el trasfondo de esa petición late una relación muy particular. Casemiro no habla de Ancelotti como un simple entrenador. Habla de un aliado.

El técnico italiano fue quien le recuperó para la selección el año pasado, después de un largo periodo fuera de las convocatorias, similar al que ha vivido Neymar. Esa confianza ha dejado huella.

“Tengo muy, muy buenos sentimientos con él”, confesó el brasileño. “Es mi amigo, es mi amigo. Sé lo que le gusta, lo que no le gusta, lo sé todo. Conozco a Ancelotti desde hace mucho tiempo, ha sido mi amigo durante mucho tiempo, así que sé cuándo empujar aquí, cuándo no empujar allí, lo sé todo sobre Ancelotti”.

Casemiro no se queda corto al situarle en el mapa del fútbol moderno: “Ancelotti está en el top tres del mundo. En los últimos 15 años ha sido el mejor. Es el mejor, así que Ancelotti no es solo mi entrenador, es mi amigo”.

Cuando Ferdinand le pidió que detallara qué hace tan especial al italiano frente al resto, el mediocentro apuntó al corazón del vestuario: “Para mí, lo primero es que habla de lo que les gusta a los jugadores. ‘Yo te doy una cosa, tú me das esto’. Pero es imposible ganar solo con un buen entrenador, necesitas táctica, táctica”.

Casemiro remarcó que el éxito no se construye con una sola virtud: “Es imposible tener solo una cosa buena. Para ganar trofeos necesitas todo, pero para mí, lo mejor es que es un muy buen entrenador, entiende a los jugadores”.

Ese entendimiento es el que ahora quiere poner al servicio de Neymar. Un seleccionador que sabe escuchar al vestuario y un talento que, bien administrado, aún puede decidir partidos grandes.

Salida del United: “No hay ninguna posibilidad”

Mientras se proyecta hacia el Mundial, Casemiro ha cerrado otro capítulo. Su etapa en Manchester United.

El brasileño, que termina contrato y quedará libre este verano, ya comunicó a principios de año su intención de marcharse. Y no contempla marcha atrás. Lo dejó cristalino en declaraciones a ESPN: no habrá giro, ni última conversación salvadora, ni acuerdo de última hora.

“No creo que haya una posibilidad, no hay ninguna posibilidad, sobre todo por lo que dije, ¿sabes? Salir por la puerta grande”, aseguró.

A sus 34 años, hace balance y se despide con una mezcla de orgullo y gratitud: “Creo que fueron cuatro años bonitos, maravillosos, y estoy eternamente agradecido no solo al club, sino a los aficionados, pero creo que tengo que irme en buenos términos, tengo que salir en lo más alto”.

El vínculo emocional, sin embargo, no se corta: “Seré un eterno aficionado del United aquí en Inglaterra, y solo tengo que agradecer todo el cariño de los aficionados”.

Ahora, como agente libre, podrá elegir con calma su próximo entrenador, su próximo vestuario, su próxima batalla. Mientras tanto, no se mueve de una idea: si Brasil quiere aspirar a todo, necesita a un Neymar diferente, menos expuesto, más letal. Y a un Ancelotti dispuesto a escuchar a un viejo soldado que ya sabe lo que es ganar con los dos.